El tétanos

16.10.2011 10:03

Enfermedad que nos produce pánico nadad más oír su nombre, el cual viene del verbo griego teinein, <>. Es una infección ya conocida desde la Antigüedad; se menciona en textos de Hipócrates y, posteriormente, en Galeno. Larrey profundizó en su estudio con ocasión de las guerras napoleónicas.

Se trata de una enfermedad infecciosa no transmisible que afecta a los humanos y a ciertas especies animales; va acompañada de un bacilo ampliamente difundido, el Clostridium tetani, anaerobio (crece sin oxígeno) y que genera una importante actividad a base de cuerpos resistentes al medio que se llaman esporas. Estos cuerpecitos pueden tener una larga vida media, sobre todo si la tierra es rica en materia orgánica, y en clima cálido y húmedo.

Este bacilo no sólo se encuentra en el suelo, sino también en el intestino de los trabajadores del campo (el 40% de las muestras observadas) y en los animales ovinos y bovinos. La tierra pisada por estos animales constituye el vehículo de contagio más frecuente. El bacilo llega al exterior a través de las defecaciones. Por lo tanto, las profesiones más expuestas son los jardineros, los agricultores, los ganaderos, los granjeros y los basureros. En la década de los setenta, a través del empleo hospitalario de material quirúrgico contaminados (o catgut), hubo un incremento importante del tétanos entre los recién nacidos.

En principio, no todas las heridas son susceptibles de contaminación. Las heridas superficiales, sangrantes y limpiadas, ordinariamente no presentan dicha infección.

En cambio, las que mayor posibilidad de complicación tienen son las profundas con destrozo de grandes extensiones de tejido. Es importante recalcar que la infección rara vez se desarrolla en heridas de poca consideración. Se han referido tétanos después de un pinchazo, pero, repito no es lo corriente ni frecuente. La enfermedad no se transmite de persona apersona.

-El período de incubación es de días, pero puede oscilar entre menos de tres días y más de dos meses. Normalmente, cuanto más corta es la incubación, mayor suele ser la gravedad.

La sintomatología viene denominada por las secreciones del bacilo (exotoxina o tetanopasmina), muy activo y con clara apetencia por las estructuras nerviosas. Puede desencadenar un grave cuadro clínico de tetania o espasmos musculares generalizados.

Este bacilo, que convive en el aparato digestivo, puede alterar su relación con el huésped en las situaciones de fatiga crónica, en largas exposiciones al frío, en estado malnutrición, en depresión, en ciertas enfermedades agudas como la fiebre tifoidea o diarreas, en ciertos estados posquirúrgicos, como extirpación de anginas e intervenciones abdominales, en situaciones de drogadicción, en heridas complejas, en condiciones socioeconómicas precarias o desfavorables y en edades por encima de los cincuenta años.

En España, la incidencia de la infección ha variado enormemente según la época. En el año  1930, la cifra de mortalidad anual era de 2/100.000 habitantes. En el período 1950-1960 fue de 1/100.000. En 1995 bajó a 0,1/100.00. Actualmente, la morbilidad oscila entre 0,2 – 0,5/100.000 habitantes.

Gráfico 23. Introducción de la vacuna del Tétanos en España.

Estudios realizados en España (concretamente, en Cataluña) en el período 1985-1992 muestran que aproximadamente el 84% de los casos se produjo en  personas mayores de 50 años. Por otra parte, la presencia de anticuerpos antitetánicos, según se ha demostrado, disminuye con la edad y en las mujeres.

Un estudio realizado por la unidad de cuidados intensivo del Instituto Carlos III de Madrid durante el periodo 1928-1988 muestra que la inmensa mayoría de  las personas afectadas por tétanos durante este tiempo eran mayores de 50 años y/o adictos a ciertas drogas.

Actualmente, el tratamiento intensivo hospitalario es una eficaz arma para disminuir la mortalidad por tétanos.

La vacuna antitetánica

Está compuesta por un anatoxoide (proteína desactivada en el formol), un antiséptico tipo tiomersal y sales de aluminio. Se presenta en ampollas de 1 c.c. en dosis de adulto y de ½ c.c. para la dosis infantil, requisito que, frecuentemente, no se cumple en la actualidad.

Efectos secundarios

El anatoxoide tiene un tropismo (atracción especial) por la fibra nerviosa; de esta forma, puede originar fenómenos de desmielinización (alteración de la neurona), como la neuritis óptica.

 El tiomersal, por su parte, posee una gran capacidad de sensibilización o de alergia, y puede generar reacciones respiratorias, cutáneas y digestivas.

Las sales de aluminio, que se acumulan en sistema nervioso, pueden alterar las estructuras neurológicas y desencadenar procesos de demenciación, encefalitis y/o degenerativos.

Con la aplicación del calendario vacunal vigente, se puede llegar a introducir en el organismo un total de 10 mg de fosfato de aluminio.

Frecuentemente, esta vacuna se asocia con la DP y la polio con tetravacuna, con la difteria como divacuna y en combinación con la Haemofilus influenzae (Hib) como conjugada.

Es una vacuna que provoca una intensa respuesta inmunitaria específica. La memoria que genera tiene una duración media entre 10-12 años.

La introducción de la vacuna en España se realiza en el año 1965, si bien no se llega a coberturas satisfactorias hasta 1982. Cuando se introduce esta vacuna, la enfermedad ya se encentraba en claro declive.

Consideraciones

Las dosis de refuerzo pueden aumentar el riesgo de complicaciones posvacunales. La hipersensibilidad a la vacuna está directamente relacionada con la edad, y es a partir de los 25 años cuando mayor número de reacciones adversas pueden aparecer.

Los niveles altos de antitoxina en la sangre, como se ha observado en ciertos colectivos muy tratados con gammaglobulinas, se relaciona con la gravedad en la reacción de tipo alérgico.

Inmunoglobulinas antitetánicas

Son fármacos frecuentemente utilizados en casis de heridas, supuestamente para ayudar en la reacción inmunitaria. También denominados gammaglobulinas, se fabrican a base de suero humano. Pueden interferir negativamente en la respuesta inmunitaria, e incluso se duda de su eficacia. Estudios realizados sobre dichos fármacos apuntan hacia el desencadenamiento de efectos secundarios, como reacciones alérgicas y de encefalomielitis aguda progresiva. Se han observado contaminaciones importantes de estos sueros humanos por virus de la hepatitis y por virus del sida.

 

 

Extraído del libro:

Los peligros de las vacunas “Puntos para la reflexión”.

Dr. Xavier Uriarte